Una vez que se hallan levantado los módulos, se procede a colocar las varillas de la fundación; cada panel tiene dovelas o salientes de varilla tanto en la parte superior como en la posterior, las mismas se deben de doblar antes de levantar cada panel, (la forma de hacerlo es por medio de grifa y en dirección perpendicular al plano del módulo), es importante mencionar que estas patas son parte de la armadura principal del módulo que pasa a travez de toda la pieza.
Después del paso anterior, se aprovechan las dovelas de varilla que quedan de cada módulo para apoyar sobre ellas una varilla #3 G40, a cada lado de la pared -tal y como se observa en la figura adjunta- posterior a ello, se colocan ganchos también en varilla #3, a cada 20 cm, estos ganchos amarrarán las dos varillas longitudinales.
La armadura resultante es un tipo de malla que va a lo largo de toda la zanja y cruzando los paneles de concreto por aberturas que el mismo módulo posee para este fin. Luego de que las varillas están en su lugar, se debe de verificar el aplome y alineamiento de las paredes para proseguir con la chorrea de la fundación, este colado debe de ser en concreto de 210 kg/cm2 de resistencia y con un espesor total de 15 ó 20 cm, los módulos quedarán embebidos en esta placa corrida.
Por último se debe esperar a que el concreto frague y adquiera la resistencia suiciente para quitar el apuntalamiento de los módulos.